Mientras nos ejercitamos en el gimnasio o al aire libre, nuestro cuerpo se convierte en un organismo falto de nutrientes de todo tipo, y no rellenando esas reservas necesarias dará pie a que el proceso de recuperación sea mucho más lento de lo que debería ser. Nutrir tu cuerpo después de cada entrenamiento duro o competición es la clave.
No hidratarse

El sudor que perdemos durante el entrenamiento podría reducir tu rendimiento, pero también
influirá en tus próximos entrenamientos a no ser que te rehidrates.
La hidratación antes, durante y después del ejercicio físico es esencial.
Beber dos vasos de agua u otra bebida rehidratante debería reponer algo lo perdido. Beber lo necesario debe hacerse durante la hora después del entrenamiento.
No comer carbohidratos y proteínas

Al lado de la hidratación, dos de los nutrientes más importantes que deberíamos tomar en nuestro plan pos entrenamiento están los hidratos de carbono y las proteínas. Debemos consumir
carbihidratos inmediatamente después del entrenamiento porque nos ayudarán a rellenar las reservas en los músculos que serán usadas durante el próximo entrenamiento.
Las proteínas mejorarán la regeneración muscular. Cuidado con tomar uno u otros alimentos, cada deportista tiene su propia
dieta recomendada, por ejemplo los corredores.
Tomar un ducha

No es que sea malo tomarse una ducha después de entrenar, sino que estaremos con ello
retrasando el momento de rehidratarnos y comer lo necesario para recuperarnos. Después del entrenamiento, la mayoría de la gente se va al coche corriendo para llegar a casa cuanto antes y poder así ducharse.
Si pasamos de los 60 minutos, será más difícil que los nutrientes que tomemos después sean asimilados para la misma razón que lo hacemos en el tiempo establecido antes.
Beber alcohol

Aunque en muchas competiciones es normal ver cómo los deportistas descorchan botellas de champán y lo beben para celebrar la victoria,
es mejor tomar algún snack o comida ligera, y dejar ese alcohol para mucho más tarde en el día. La razón es simple: porque las calorías del alcohol toman el lugar de las fuentes de carbohidratos beneficiosos que ayudan a mejorar las reservas de glucógeno de los músculos. Evita el alcohol y
sustitúyelo por una pieza de fruta. Recuerda que
el alcohol y el deporte no son amigos.
Olvidar tu dieta

Este es el mayor error que cometemos tras el entrenamiento. Es mejor dejar de pensar en nuestro plan de nutrición y dejar sitio a los alimentos y bebidas menos saludables, ¿no?. Ten algunas opciones de snacks listos y almacenados para tomarlos justo después de entrenar.
No vale llevarlos en el coche que tienes aparcado lejos del lugar del entrenamiento. Debes hacerlo justo tras acabar para no tentar a tus sentidos con cualquier otra comida.
Tomar unos sencillos pasos evitarán que nuestro cuerpo esté preparado para el próximo entrenamiento. Piensa que antes de una competición debes alimentarte bien y que, tras el partido o la carrera, deberás reponer tanto los líquidos como los nutrientes de todo tipo perdidos. La recuperación de nuestro organismo será mucho más rápida.
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