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domingo, 2 de septiembre de 2012

JUEGOS PARALÍMPICOS, una historia que nació en un hospital de Londres

       En 1948, un hospital a las afueras de Londres atestiguó el nacimiento del movimiento paralímpico, mientras un médico judío que huyó de la Alemania nazi buscó cambiar las vidas de los pacientes con lesiones en la columna e inspirar nuevas esperanzas en ellos a través del deporte.
Los primeros “Juegos de Stoke Mandeville” fueron organizados en 1948 para coincidir con los Olímpicos de Londres, los segundos que se llevaron a cabo en Gran Bretaña.
Nombrados así por el hospital en Buckinghamshire donde estaba la unidad pionera de lesiones en la columna del profesor Ludwig Guttman, los competidores en esos juegos iniciales (14 hombres y dos mujeres) formaron parte en un concurso de arquería en silla de ruedas.
Muchos eran veteranos militares heridos en los campos de batalla en la Segunda Guerra Mundial.
Solo un año después, seis equipos compitieron en Stoke Mandeville (con la introducción del netbol en silla de ruedas y un precursor del basquetbol en silla de ruedas), mientras los deportes se volvían una parte central del proceso de rehabilitación que había revolucionado Guttman.
En 1956, una “declaración de intenciones” fue revelada para los Juegos, que para esta vez fueron internacionales, según el sitio web de Mandeville Legacy dirigido por autoridades locales.
Se lee: “el propósito de los Juegos Stoke Mandeville es unir a los hombres y mujeres con parálisis de todas partes del mundo en un movimiento deportivo internacional y tu espíritu verdadero del deporte dará esperanza e inspiración a miles de personas con parálisis”.
Cuatro años después, inspirados por la visión de Guttman, los primeros Juegos Paralímpicos oficiales se llevaron a cabo en Roma, en conjunto con los Olímpicos.
Y cinco décadas después, algunos 4.289 atletas paralímpicos de 165 países (la cifra más grande) han regresado a Reino Unido para competir en lo que ahora es el evento deportivo internacional principal para aquellos que nacieron con alguna discapacidad, o personas con discapacidad debido a lesiones o enfermedades.
En un eco de aquellos Juegos Stoke Mandeville, varios de esos competidores son veteranos militares, esta vez heridos en acción en Irak y Afganistán.

Cegado en Afganistán
El equipo paralímpico de 2012 de Estados Unidos, conformado por 227 integrantes, incluye 20 veteranos militares y miembros activos, casi el 10% del total.
Entre ellos está el Teniente Naval Bradley Snyder, quien perdió la vista en septiembre pasado en Afganistán cuando una bomba casera explotó en su cara.
Competirá en un evento de natación en el aniversario de su lesión, afirma el sitio web del equipo de Estados Unidos.
Descrito por la Asociación de Atletas con Ceguera de Estados Unidos como “una inspiración para otros y un verdadero héroe estadounidense”, Snyder (quien llegó al equipo de natación mientras estaba en la Academia Naval de Estados Unidos) regresó al deporte después de semanas de haber perdido la vista.
Para conformar el equipo para Londres 2012 tuvo que entrenar y también aprender cómo seguir un camino recto en los carriles de una piscina de 50 metros sin la ayuda de la vista.
No hay duda de su determinación.
“No voy a dejar que la ceguera construya un muro a mi alrededor”, cita USABA a Snyder. “Le daré a mis ojos 100 veces la oportunidad de hacer lo que he hecho y lo que aún puedo hacer”.
Los veteranos de los conflictos en Irak y Afganistán también destacan en el equipo británico de 300 personas para los Paralímpicos.
El ciclista Jon-Allan Butterworth, quien perdió un brazo por la metralla de un cohete en Basra, al sur de Irak, hace cinco años, es parte de este equipo.
Encontró su camino al deporte élite gracias en parte a Battle Back, una iniciativa para impulsar la recuperación de personal militar herido dirigida por el Ministro de Defensa de Reino Unido, con la ayuda de organizaciones de caridad de Reino Unido, incluida Help for Heroes.
Butterworth, uno de los ocho actuales o exmiembros del personal militar británico seleccionado para los Juegos, no era un atleta antes de su lesión, pero todo eso cambió cuando se subió a una bicicleta en un día para detectar talentos de los veteranos heridos.

‘Lo mejor que ha pasado’
En meses, Butterworth perdió el exceso de peso, adoptó los aspectos técnicos de las carreras de pista y comenzó a romper récords nacionales y mundiales.
Tres años y dos títulos de campeonato después, está dispuesto a agregar una medalla de oro paralímpica a su recorrido, dijo a CNN.
“La manera en que pienso en esto ahora, es probablemente lo mejor que me pasó”, dijo de su lesión. “He conocido a nuevas personas, intenté hacer algunas cosas, deportes diferentes; he hecho muchas cosas que antes no hice. De cierta forma me hizo la persona que soy ahora. Y he cambiado desde que perdí mi brazo, pero creo que solo para bien”.
Martin Colclough, quien dirige el programa Phoenix de Battle Back para Help for Heroes y previamente fue comandante en los Cuerpos de Entrenamiento Físico de la Armada Real, dijo a CNN que los logros notables de Butterworth habían sido ayudados por la cooperación cercana entre Reino Unido y Estados Unidos.
Poco tiempo después de que el programa Battle Back fue establecido en 2008, un conjunto de veteranos británicos viajó a San Diego, Estados Unidos, para unirse a docenas de atletas paralímpicos estadounidenses en un campo de entrenamiento deportivo.
Ahí, Butterworth (quien pasaba por un periodo difícil en su transición al ciclismo) fue inspirado por la ciclista de pista de Estados Unidos, Greta Neimanas. Algo literal, le “prestó su brazo” dejando que Butterworth probara su brazo prostético, especialmente diseñado para el ciclismo, en lugar de su extremidad, dijo Colclough. El gesto dio a Butterwoeth un impulso vital en su confianza.
Este año, 17 veteranos británicos fueron los primeros atletas extranjeros invitados a competir en los “Juegos Guerreros”, un evento para actuales y exmiembros en servicio con discapacidades organizado por el Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC, por sus siglas en inglés) en Colorado, Estados Unidos, dijo Colclough.
No es necesariamente fácil para los veteranos heridos llegar al deporte élite, especialmente compitiendo contra personas a las que les puede tomar décadas adaptarse a sus discapacidades, en lugar de quizá cuatro o cinco años, dijo Colclough.
Pero Colclough tiene altas esperanzas para ahora y para los Juegos de 2016 en Río de Janeiro, para este tiempo el programa Battle Back estará funcionando durante el doble de tiempo.
La autodisciplina y fuerza mental de aquellos con antecedentes militares, junto con el acceso que tienen a recursos de entrenamiento militares, les ayuda a sacar el máximo partido de su talento natural y luchar hasta la cima, dijo.
Además, algunos programas de entrenamiento paralímpico de Reino Unido son ejecutados junto con los programas equivalentes olímpicos, así que todos aquellos involucrados pueden acceder a los mismos expertos en ciencias del deporte y a avances tecnológicos revolucionarios.
“Esto no es un esfuerzo de medio tiempo”, dijo Colclough. “Si quieres ser de clase mundial como atleta paralímpico, es una ocupación de tiempo completo”.

Viendo alrededor del mundo
Mientras los competidores de todos los trasfondos hacen sus preparaciones finales antes del gran día en el escenario mundial, la emoción se construye entre aquellos preparados para atestiguar sus esfuerzos.
El comité organizador de Londres dice que más personas que nunca deben asistir a estos Juegos Paralímpicos, con un récord de 2.3 millones de boletos ya vendidos y más listos para ser lanzados.
Además, se espera que algunos 4,000 millones de telespectadores en todo el mundo sintonicen en vivo el evento de 11 días, que empieza este miércoles, dijo la USOC. El Comité Paralímpico Internacional ha dicho que también transmitirá más de 780 horas de deporte en vivo en su sitio web, www.paralympic.org.
En Estados Unidos, NBC planea transmitir cinco horas y media de los Juegos, en cuatro programas de una hora y un especial de 90 minutos. La USOC dice que esto es más de lo que fue transmitido para Paralímpicos previos, pero algunos aspirantes a espectadores decepcionados han puesto peticiones en línea que piden una mayor cobertura.
En el transcurso de los Juegos, los atletas estadounidenses formarán parte en 19 de 20 deportes disputados e intentarán mejorar su tercer lugar en el medallero en Beijing.
Algunos de los eventos serán muy conocidos para aquellos que estaban pegados a los Olímpicos (atletismo, arquería, tenis de mesa y ciclismo entre ellos), mientras que otros, como el goalball, jugado por las personas con ceguera, rugby en silla de ruedas y boccia, un juego similar al pétanque, serán menos familiares para varios fanáticos del deporte.
Los espectadores tendrán que familiarizarse con un elemento clave en cómo funcionan los Paralímpicos; el sistema de clasificación de discapacidades, diseñado para asegurar que los atletas en cada deporte compitan contra rivales similares.
El gobierno de Reino Unido dice que espera que los Juegos no solo inspiren a más personas con discapacidad a adoptar el deporte en todos los niveles, sino que también ayude a cambiar las percepciones públicas sobre la discapacidad.

"Orgullo y honor"
Uno de los que están al frente de romper las barreras es el corredor sudafricano, Oscar Pistorius, el primer deportista con una doble amputación en competir en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.
Nacido con falta de peroné (sus piernas fueron amputadas por debajo de sus rodillas cuando era bebé), Pistorius utiliza prótesis especiales de fibra de carbono.
Apodado Blade Runner, Pistorius llegó a las semifinales de los 400 metros individuales y a la final de relevos de 400 metros en Londres 2012, compitiendo contra atletas sin discapacidades. Estará de regreso al frente de las multitudes en el Estadio Olímpico para defender sus títulos de 100 metros, 200 metros y 400 metros en Paralímpicos.
Su estatus como un atleta de clase mundial, así como un pionero con discapacidad, ha visto a Pistorius en la portada de publicaciones como The New York Times Magazine, GQ y Men’s Health en Sudáfrica. También llegó a la lista de las 100 personas más influyentes de 2012 de la revista Time.
Estados Unidos tiene a sus propios Blade Runners con el corredor Blake Leeper, un atleta con una doble amputación que podría retar a Pistorius en los 100 metros, y Jarryd Wallace de 22 años, de Georgia.
Al último se le amputó su pierna hace dos años debido a una condición médica pero poco a poco ha hecho de la transición de un corredor talentoso sin discapacidad a un competidor paralímpico.
Otros atletas paralímpicos estadounidenses para observar en 2012 incluyen a la nadadora Jessica Long, quien obtuvo seis medallas en los Paralímpicos de Beijing, cuatro de éstas fueron de oro, y la corredora en silla de ruedas Jessica Galli, quien ganó cinco medallas en 2008 y estableció un récord mundial en los 200 metros.
“Nuestros atletas paralímpicos encarnan lo que significa ser estadounidense”, dijo el director ejecutivo de la USOC, Scott Blackmun en el sitio web del organismo. “Competirán con el orgullo y honor que es inherente en representar a Estados Unidos, inspirando a jóvenes y personas mayores estadounidenses con sus historias de triunfo”.
Atletas de otras naciones similarmente deslumbrarán e inspirarán a aquellos a su alrededor, mientras superan todos los obstáculos para llevarse a cabo las medallas.
Desde sus humildes comienzos en Stoke Mandevill, el lugar que también presta su nombre a una de las mascotas con un ojo de Londres 2012, el movimiento paralímpico ha recorrido un largo camino.
Pero en su compromiso de reunir a las personas para probar y celebrar lo que pueden hacer, en lugar de lo que no pueden hacer, su espíritu central permanece sin cambios.

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